El concepto más infravalorado de las finanzas personales

En todos los campos hay términos que solemos utilizar a cada momento, casi que por un hobbie de vocabulario. No obstante, pocos de ellos los manejamos correctamente, o le damos la amplitud necesaria para que la definición sea la más acertada.

Así pasa, en concreto, con uno de los términos que se utilizan día a día en cualquier ámbito de la vida social interconectada que llevamos. La palabra inversión. Quizá, la más infravalorada de todo el campo de las finanzas personales.

Hoy conoceremos por qué debemos “conocerla mejor”. A la palabra inversión, y a todo lo que ello conlleva.

Invertir: esa cúspide de las finanzas personales

Todos invertimos. Al menos es lo que dejamos entrever. Confundimos que nuestro salario es fruto de la “inversión de nuestro tiempo y nuestra energía”, cuando no es así.

Confundimos también que el comercio es inversión, cuando comerciar e invertir no son lo mismo, porque aunque ambos puedan dar dinero, en el comercio debes desprenderte de un bien a cambio del papel moneda, mientras que en la inversión no. Inviertes para generar intereses mes a mes, sin perder el bien principal.

Por eso, una de las cosas más importantes a las que una persona aspira en términos de finanzas personales, es esa de la inversión. De aprender qué es invertir y, en base a ello, invertir bien para no depender nunca más de resultados externos.

¿Cómo puedes comenzar a invertir?

La mejor manera de comenzar, desde luego, es con el aprendizaje. Aprender a invertir, y aprender los conceptos básicos de toda inversión.

Luego, conforme vayas aprendiendo, descubrirás cuál es el campo de inversión que mejor se ajusta a tu forma de ser. O como se conoce en términos de inversión, a “tu perfil de inversor”.

Sin embargo, hay campos que son casi que universales y a los que todas las personas se pueden ajustar.

Algunos pequeños negocios en los que puedes comenzar a invertir son:

  • Vender servicios de formación a través de internet, que si bien demandarán tu tiempo, necesitarás, por ejemplo, grabar una única vez un video formativo para mostrarlo todos los días del año, a todos los alumnos que tengas.
  • Iniciar un negocio de compra, mejora y venta de coches de segunda mano. Capital mínimo, y de seguro que rápidamente te va a apasionar.
  • Invertir en activos digitales, donde las acciones de empresas y las criptomonedas son lo que está figurando actualmente. Una inversión de bajo coste y, posiblemente, de alto rendimiento.